sábado, 4 de julio de 2015

Capítulos 6 y 7: "My love, don't cry!".


Nota: Bueno, después de millones de años, por fin actualicé. Seguro que ya ni os acordáis como seguía ¿verdad? A mi me suele pasar cuando leo algo y tardan milenios en actualizar. Sin más, dejo que leáis y me digáis que os parece.




Cap6

Se sentaron todos en la mesa en cuanto el padre de Greta llegó. Aquello era muy incómodo, pero no solo para ella, si no también para Max, pues se podía ver su cara de espanto.
Cenaron y Greta se levantó para lavar los platos y recoger la mesa, antes de que su madre la dejase más en ridículo de lo que hacía siempre gritándola.

-Bueno, Max ¿y a que te dedicas?- Interrogaba su papá.
-Ahora mismo estoy estudiando para poder ir a la universidad el año que viene.
-Vaya, eres un chico estudioso y responsable...
-Si.. bueno...
-Papá, por favor, deja a… al hermano de Dana tranquilo, creo que lo estás incomodando con tanto interrogatorio...- Dijo Greta un poco cabreada. Sus padres podían llegar a ser muy pesados...
-Greta, no te metas en las conversaciones en las que no estás involucrada.- Le gritaba su madre. Perdónala Max, es un poco estúpida a veces...
-No se preocupe...
A Max le había sorprendido como la propia madre de Greta, parecía despreciarla al igual que la gente del instituto.

Dana se acercó a Greta, que seguía lavando los platos para así poder ayudarla.

-Greta, ¿que te parece mi hermano? ¿Es guapo verdad?- Le decía la quinceañera en un susurro para que no pudieran oírlas.
-Sí, es muy guapo, pero no tanto como tú.- Contestó Greta sonriente e intentando disimular para que Dana, no se diera cuenta de que se conocían, y sobre todo, de que su trato no era muy bueno.

Era un poco tarde, por lo que la visita en casa, tenía que marcharse.

-Han sido muy amables invitándonos pero Dana y yo tenemos que irnos o se preocuparán...
-¡Por supuesto! Podéis venir siempre que queráis, ambos sois bienvenidos.
-Gracias madre de Carlos y Greta.- Dijo Dana mirando para Greta y guiñándole un ojo.- Pasado mañana tengo que volver para seguir con el trabajo.
-Perfecto... -Contestaba la madre de ellos.
-Gracias por todo. Carlos, no te olvides de terminar tu parte.- Le decía mientras lo señalaba con el dedo índice al mismo tiempo que entrecerraba los ojos como amenazándolo en broma.- Y muchas gracias a ti Greta.- Abrazó a la chica con gran confianza.

Éstos se fueron, y mientras iban camino a casa:

-Max, hoy me lo he pasado genial. Los padres de Carlos son muy raros pero su hermana me ha encantado. Fue muy amable conmigo e incluso nos preparó una merienda muy deliciosa. Es todo lo contrario a la novia que tienes, esa tal Ania...- Decía Dana a disgusto.
-Dana, no te metas con Ania y menos la compares con esa chica... la conoces de hoy y¿ ya te cae bien? Eres una fantasiosa...

Seguían hablando de como había ido la tarde mientras se iban hacia su hogar.

Greta todavía estaba en shock pensando en lo que había pasado. No podía creerse que Max cenara en su casa. Era increíble.


El despertador sonaba un día más a la hora de siempre. Greta se levantaba con pocas ansias de ir a clase pero hizo lo posible por no emperezarse demasiado.

Llegó al aula y ya estaban la mayoría de sus compañeros haciendo el ganso mientras la profesora no llegaba.

Greta no se había fijado hasta que la profesora cerró la puerta, y vio que Max, no estaba en clase.
¿Que le habría pasado?

La lección había sido un tanto aburrida, pues las matemáticas no le apasionaban para nada... Cuando terminó de explicar, sacó una lista con los nombres de los alumnos que tenían que formar grupo para la excursión en el bosque.

-Bueno chicos, el tutor me ha dado esto, para formar los grupos cuanto antes, y así podáis preparar las cosas. Mañana queremos un informe con el tema que queráis abordar para el trabajo. Serán equipos de tres personas.

La maestra comenzó a decir nombres para ir formando los grupos y cuando me nombró a Greta, solo pedía que no le tocase con Ania.

-Greta, tu irás con Samye y con... Max.

¿Con Max? Con Samye le parecía bien pues era una chica bastante tranquila pero Max, con él no quería... Ahora Ania se las iba a guardar, Greta lo sabía.

-¡Esto sólo podría pasarme a mí!-Pensó ella.

-Max... ¿hoy no ha venido?- Preguntaba la profe.
-No señorita. Decía Edu.
-Pues Greta, si puedes ser tan amable me gustaría que esta tarde le lleves los documentos para preparar los temas para mañana.
-Pero... ¿Por que yo y no Samye?
-Por que tu serás la capitana de tu equipo.

Para Greta, el día de hoy estaba siendo bastante desastroso...

Terminaron las clases y Greta se dirigía a casa de Max, mientras miraba el papel que la profesora le había dado con la dirección de este.

-Aquí debe ser.- Dijo no muy convencida.

Greta timbró temblorosa, pues la verdad le daba miedo tener que ir a casa de su compañero, sobre todo sabiendo que este la odiaba.

Dana fue quien abrió la puerta.

-Greta, ¿Has venido a visitarme? ¿O quizás a mi hermano?

¡Maldita sea!, no recordaba que Dana pudiera estar allí. No sabía que excusa darle, pues en la cena en su casa, habían hecho como si no se conociesen.

-Oh... Si... he venido a verte.- Fue lo primero que se le había ocurrido.
-Perfecto. Pasa que estaba a punto de merendar. Ahora podemos hacerlo juntas.

En que menudo berenjenal se había metido Greta... No sabía que hacer.
Aceptó la invitación de Dana deseando que Max no estuviese por allí en medio, pero cuando entró, este estaba sentado en la mesa del comedor esperando para tomar la merienda con su hermana.

-Dana ¿quien llamó a la puer...?- Max no consiguió terminar su frase cuando vio a Greta acercándose a la mesa.
-Hermanito, Greta ha venido a visitarme... ¡Ya te he dicho que era una chica genial!! Voy a la cocina que ahora nos hace falta un plato más.

Dana se marchó dejando a Greta y a Max solos.

-¿Que mierda haces aquí?
-No es lo que piensas. He venido a traerte unas fichas que nos dio la profesora para cubrir. -Dijo explicándole todo lo que tenían que hacer para la excursión que tendrían en dos semanas.- Lo que pasa es que tuve que mentir a tu hermana. Ella piensa que no nos conocemos...
-Cierto... Pues di que te surgió algo y vete de mi casa.
-Pero... tenemos que mirar la ruta y hablar de que tenemos que hacer el trabajo...

Dana llegaba con una bandeja en la que traía un bizcocho que había hecho ella misma, unas galletas, zumo y un plato para Greta.

-Aquí traigo comida chicos.- Decía feliz de tener a alguien más con ellos.
-Gracias hermanita. Pero necesito pedirte un favor. ¿Podrías ir a mi habitación y traerme las libretas que tengo en la caja del armario?- Max no tenía ninguna caja con libretas, pero creía que en el tiempo que su hermana lo descubriera, conseguiría cubrir los papeles y echar a Greta de su casa. Su presencia allí lo incomodaba más de lo hubiera pensado.
Dana subió, haciendo caso de su hermano.
Max obligó a Greta a entregarle toda la información para acabar lo antes posible de cubrirla y mirar el tema que debían investigar para el futuro trabajo. Tan pronto como terminaron, Max la echó fuera de su casa sin contemplaciones.
No sabía el por qué, pero lo ponía nervioso.

-Max, allí no tienes ninguna caja con libretas... ¿Y Greta? ¿Se ha ido?
-Si, ha recibido una llamada y al parecer era urgente.

Al final, tomaron la merienda solos, como tenían planeado desde el principio.

Greta caminaba hacia su casa cabreada por el trato que el moreno le había dado. Había sido un auténtico maleducado. Lo pensó un poco más, y se sintió sola como al principio. Como antes de haber conocido a sus amigos, y como antes, de conocer a Max.


Cap7

Después de llegar de casa de Max, Greta preparó la cena para sus padres y para su hermano. Hizo los deberes de clase, a pesar de que no podía concentrarse por todas las cosas que tenía en su mente.
No dejaba de pensar en el moreno y en lo agradable que había sido con ella en el pabellón. Batió su cabeza hacia ambos lados repetidas veces intentando quitar de su cabeza a ese idiota, que hoy la había tratado tan mal.

Preparó el uniforme recién lavado para el día siguiente, lavó los dientes y se metió en cama. Ni si quiera había cenado mucho, pues tenía los nervios a flor de piel, y lo peor de todo, es que no sabía el por qué.

Greta se levantó más animada de lo normal. Se vistió a toda prisa después de haberse dado una ducha mientras escuchaba música y tarareaba las canciones que sonaban. Cogió su mochila y se marchó tomando un bollo de leche por el camino. Llegaba con el tiempo justo, como siempre, pero hoy, algo le decía que sería un día distinto...

Llegó a clase por los pelos y se sentó en su pupitre. Su sonrisa no dejaba de brillar, y eso, fastidió a Ania que no dudó en picar a la Greta feliz.

-¡Valla! Parece que que te ha pasado algo bueno en tu patética vida ya que vienes sonriendo...
-No es de tu incumbencia lo que me pase o deje de pasar.
-¡Uuuuh! La marginada parece que tiene carácter...- Se burlaba Ania mientras se apoyaba sobre el pupitre de de Greta.- Pero conmigo no te pases si no quieres que te parta la cara, imbécil.

La alegría de Greta se había convertido en rabia. Tenía ganas de darle una bofetada a Ania, pero se contuvo y sacó su libreta de la mochila ignorando lo que había escuchado hace unos segundos.

Max miraba la escena desde su sitio quitando valor a lo que su novia hacía. La maestra llegó, y nada más entrar por la puerta, se dirigió al grupo de Greta, Samye y Max echándoles la bronca del siglo.

-El grupo número 7, me parece una burla el resumen previo que os mandé hacer para el trabajo. No habéis escrito todos los puntos que ponía en la hoja que os entregué ayer. Claro, como lo tenías que mandar por Internet pensabais que no lo leería...- Greta no se creía lo que la profesora estaba diciendo- Esta tarde espero que quedéis de nuevo para darme todos los datos que os he pedido o os pondré tres puntos menos en la nota final.

Perfecto, no le bastaba con la disputa que había tenido con Ania, que la profesora también les reñía a los de su grupo.
-Si el previo del trabajo no quedó completo, fue por culpa de Max que lo hizo a prisa.- Pensó ella.- Si no me echara así de su casa, podría habérselo explicado mejor...
No debía lamentarse más, simplemente tenían que reunirse para poder hacer bien lo que no habían hecho antes.

Samye y MAx se acercaron a Greta para hablar a que hora debían quedar y en donde.

-Tu eres la capitana así que actúa como tal.- Decía Max como si la culpa de la bronca fuese por Greta.
-Chicos, yo tengo un problema. Puedo quedar pero solo hasta las siete de la tarde por que tengo que ir al dentista.- A Samye le iban a quitar la ortodoncia dental.
-Podemos quedar al salir de clase y aprovechar al máximo el tiempo que Samye tiene antes de irse. Supongo que nos dará tiempo a terminarlo antes de las siete.-Decía Max sin dejar que Greta opinase a pesar de ser la capitana del equipo.
-Está bien, al salir nos vemos en la biblioteca pública que allí no suele haber mucha gente, así trabajaremos más tranquilos...
Por fin se habían organizado.

Greta cogió su mochila y se dirigió con Samye a la biblio, y Max, decidió ir por su cuenta. Puede que al niño rico le avergüence que lo vean con ellas, o más bien, con Greta.

Cuando llegaron al edificio, vieron que prácticamente estaba vacío. Había un par de estudiantes de bachillerato que en vez de estudiar, se escondían en las mesas del fondo mientras de daban besos, y en las mesas que estaban en la entrada, había un chico con gafas que tenía el escritorio lleno de libros, tantos, que casi lo tapaban a el dejando ver solo su cabeza.

Greta y Samye, se dirigieron a la zona Wi-Fi en para poder buscar información más cómodamente.

Max llegó un cuarto de hora más tarde de la que habían previsto, pero las chicas habían empezado sin el para adelantar lo máximo posible. Hicieron todo lo que pudieron hasta que a Samye le era hora de irse.

-Greta, Max, tengo que irme, ¿no os importa acabar la parte que falta?
-No te preocupes, vete tranquila que nosotros la terminamos...- Decía Greta brindando la sonrisa más adorable que nadie había visto.
Ella no solía sonreír, y eso, para cualquiera que nunca la hubiera visto hacerlo antes, era demasiado impresionante, su imagen se volvía dulce y tierna.

Max y Greta continuaron con el trabajo.

-Nos hace falta mirar unos datos... coge el libro que nos manda consultar la profesora, tiene que estar en la sección de naturaleza.

Greta hizo caso de lo que Max le ordenaba, no se atrevía a llevarle la contraria.
Se dirigió hacia los estantes que tenía libros con el contenido sobre naturaleza. Buscó el libro pero no lo encontraba hasta que se fijó en uno de los estantes que se situaban en la parte de arriba. Estaban un poco alto para Greta, pero ella no dudó en subirse en una de las estanterías para intentar alcanzarlo.
Max veía que Greta tardaba demasiado, así que se acercó a ver que era lo que ocurría.
No podría haber sido mejor momento para que el moreno apareciese por allí pues Greta, al intentar coger el libro resbaló cayendo al suelo. Esta no llegó al piso, pues Max la sujetó con fuerza haciendo que cayesen ambos.
Max estaba sentado en el suelo con la cabeza apoyada en una de las estanterías y Greta encima de este. Ambos se quedaron con las miradas cruzadas sin saber muy bien que hacer, hasta que el moreno, sin dudarlo, juntó sus labios con los de la chica. Fueron unos segundo los que le llevaron a Greta reaccionar.
Max, arrepentido de lo que acababa de hacer, se separó de golpe empujándola hacia atrás.
Greta se había quedado en shock, sentada en el suelo con la mirada perdida. Le daba miedo levantarse y acercarse a donde se había escapado Max con el dichoso libro.
Ésta se acercó e hizo como si nada pasase, cogiendo su boli y apuntando los datos que marcaba la profesora en los apuntes que les había dado.

-Esto que acaba de pasar, olvídalo. No lo he hecho por que me gustes ni mucho menos. Solo quería ver la cara de idiota que se te quedaría por ser besada por alguien como yo.- Dijo él sin levantar la cabeza de los apuntes.

Maldito Max...
¿Como podía ser tan tierno y sexy, y al mismo tiempo, tan gilipollas?

Acabaron el trabajo sin que Greta contestara al idiota de Max, y este se marchó como un rayo.
Ahora Greta, estaba extremadamente confusa. El beso que le había dado, ardía todavía en sus labios, su pecho se desbordaba y el cerebro le picaba...

¿Que era ese sentimiento? ¿A Greta le empezaba a gustar Max?





Nota Final: Bueno, ¿os ha gustado? Pido disculpas de nuevo a todos aquellos que me leen por haber tardado.

PAZ!





1 comentario:

  1. Ohhhh tuve que releer un poco el capítulo anterior jijij pero ya estoy al día! :)

    Vaya liooo se traen estos dos...A ver qué pasa con ese beso :P

    Gracias por seguir subiendo capis!! Avísame cuando subas más eh!

    *Wika

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